Se pueden, y lo interesante es la comparación más que cualquiera de los resultados por separado. Deja tiempo entre ambas: unas semanas bastan para que el ánimo del día deje de arrastrarse, y las respuestas que aún recuerdas no son independientes.
Espera pequeñas diferencias por todas partes. Una faceta que se mueve cinco o diez percentiles entre versiones es ruido de medición corriente, sobre todo en la forma corta, y no significa que una de las dos se haya equivocado.
Una distancia de treinta percentiles o más en la misma faceta merece leerse dos veces. Casi siempre la explicación es humana y no estadística: una sesión apurada, una semana dura o una pregunta entendida de otra manera la segunda vez. Cuando dos lecturas discrepan tan alto, la versión completa es la que merece confianza.